CEO de Power Inside Out | Estrategia Comercial, Ventas y Liderazgo
Cuando alguien nuevo se suma a nuestra empresa, lo primero que deberíamos hacer es un onboarding. Lo mismo me pasó cuando entré a compañías como Intel o Amazon Web Services (AWS).
Explicamos quiénes somos, cómo hablamos, quién es nuestro cliente, qué hacemos y qué no, y cómo queremos que nos representen. Es lo básico, es lógico y nadie lo discute. Pero cuando empezamos a usar en serio la IA en nuestro equipo, no hicimos nada de eso. La IA llegó y simplemente empezamos a pedirle cosas. Es algo que pasa con la IA en empresas de todo tipo.
El problema del “empleado nuevo”
En Power Inside Out empezamos con Perplexity. Después pasamos a ChatGPT. Después sumamos Claude. Cada cambio fue difícil. Internamente lo llamábamos, en broma, el “empleado nuevo”: alguien que llegaba sin saber cómo trabajamos, con hábitos de otro lado, y que tardaba en entender cómo hacemos las cosas aquí.
Lo que no vimos al principio fue que cada nueva IA llegaba sin saber nada de nosotros. Venía entrenada con empresas de todas las industrias, con todo tipo de estilos y con información de millones de personas. Genérica por naturaleza. Y, encima, “contaminada” con todo lo que le preguntábamos día a día: consultas de viajes, temas personales, búsquedas generales. Todo eso convivía con nuestro trabajo. Traía el modelo del mundo entero, y nada del modelo de Power Inside Out.
Para empeorar las cosas, cuando la plataforma actualizaba algo (sin aviso y sin explicación), el comportamiento cambiaba. Un análisis que la semana anterior incluía ciertos temas, ahora traía otros. Mismo prompt, distinto resultado. Era como contratar a alguien a través de una agencia que, cada tanto, mandaba a una persona diferente para cubrir el mismo puesto.
El momento en que lo entendimos
Cuando empezamos a sumar personas nuevas al equipo, pasó algo parecido. Cada persona llegaba con su propia experiencia, su propio estilo y su propia forma de hablar con los clientes. Y teníamos que dedicarle tiempo para que aprendiera cómo hacemos las cosas en Power Inside Out.
Con una persona tiene todo el sentido. Hacemos onboarding e invertimos tiempo para que pueda trabajar bien dentro de la empresa. Le enseñamos. ¿Y con la IA? Nada. Cero. La dejábamos improvisar.
Ahí nos hicimos la pregunta obvia: si le hago onboarding a una persona para que entienda cómo trabajar aquí, ¿por qué no haría lo mismo con la IA?
Por qué la IA en empresas necesita un Master Context
La respuesta vino de la propia IA. Necesitábamos crear documentos de contexto, lo que hoy llamamos un “Master Context”, con la información clave de Power Inside Out: quiénes somos, cómo hablamos, quién es nuestro cliente, cómo hacemos los workshops y cómo suena nuestra voz de marca.
Hoy, antes de pedirle algo importante a la IA, simplemente cargamos ese documento como contexto en la conversación. El resultado es distinto: más alineado, más nuestro.
Un Master Context debería explicar:
- Quién es la empresa.
- Quién es el cliente.
- Cómo habla la empresa.
- Cómo funcionan los workshops o los servicios.
- Cómo suena la voz de marca.
- Qué debe hacer y qué no debe hacer la IA.
El segundo problema: cada persona nueva trae su propia IA
Cuando alguien nuevo se suma al equipo, trae su propia IA. Y esa IA no conoce Power Inside Out: tiene su propia forma de escribir, su propio estilo y su propio historial de conversaciones.
Entonces el problema se duplica. La persona nueva está aprendiendo cómo funciona Power Inside Out y, al mismo tiempo, su IA va a producir contenido con el estilo de su dueño anterior, que poco tiene que ver con el de la empresa. Dos curvas de aprendizaje al mismo tiempo: la de la persona y la de su herramienta.
Cómo un Master Context ayuda a escalar
El Master Context resuelve los dos problemas a la vez. La persona nueva carga el documento, su IA lo lee y, desde el primer día, puede producir material alineado con cómo habla, escribe y se presenta Power Inside Out. Si algo cambia, actualizamos el documento y todos vuelven a aprender, personas y herramientas. El uso de IA en empresas empieza a escalar cuando el contexto deja de depender de cada persona.
Es lo que en Power Inside Out llamamos construir sistemas, no héroes: un proceso que funciona contigo o sin ti en la sala, que cualquiera puede seguir y que escala sin depender de que alguien recuerde cómo se hacían las cosas.
¿Estás haciendo onboarding a tu IA o la dejas improvisar?
Cada vez que usas IA sin darle contexto, estás trabajando con un empleado que no sabe quién eres ni cómo hablas. Y se nota. Quizás no en todo, pero sí donde más importa: en cómo comunicas, cómo presentas tu empresa y cómo le hablas a un cliente.
La IA rinde tanto como el contexto que le das. Incorporar IA en empresas de manera consistente requiere tratar el contexto como parte del sistema de trabajo.
Si quieres saber cómo lo hacemos en Power Inside Out, o cómo construir tu propio sistema, escríbeme. Me encantará conversarlo.
¿Estás haciendo onboarding a tu IA o la estás dejando improvisar?
